Un año más, el Ayuntamiento de Tijarafe, a través de la concejalía de Patrimonio que dirige Aitor Rodríguez Pérez, junto al Gobierno de Canarias, en esta ocasión con la Dirección General de Aguas, financian los trabajos arqueológicos en el municipio. Gracias a su apoyo, el equipo técnico permanecerá cuatro semanas, entre el 6 y el 31 de julio, reconociendo lomos y barrancos del sector norte del municipio, intervalo en el que, como en años anteriores, se desarrollará el Campus de Arqueología de Tijarafe, entre el 13 y el 25 de dicho mes.

El Proyecto Occidente, marco de investigación en el que se insertan todas las actuaciones arqueológicas realizadas desde 2017 en el municipio, aborda la totalidad de intervenciones que pueden aplicarse al registro arqueológico. Desde excavaciones, prospecciones, estudio de materiales, analíticas de laboratorio, dataciones o revisión de documentación histórica, hasta todos aquellos procedimientos y técnicas que permitan una difusión y divulgación adecuadas de los valores arqueológicos de Tijarafe, como el levantamiento en 3D de yacimientos, la publicación de resultados, la implementación de web y redes sociales, la impartición de charlas, la celebración del Campus o la redacción de informes técnicos.

Una de las premisas que han vertebrado el Proyecto Occidente ha sido la convicción de que, si bien la excavación arqueológica es uno de los procedimientos más útiles para reconstruir las formas de vida del pasado, sin atender al territorio en el que se inserta dicho enclave su lectura y estudio resultan insuficientes. La intervención en un yacimiento ofrece una imagen densa pero puntual, circunscrita a un espacio acotado, que difícilmente da cuenta de las dinámicas de ocupación de un territorio y de una sociedad en su conjunto. Por ello, y de manera alterna con las distintas campañas de excavación, se han emprendido prospecciones sistemáticas por diferentes sectores del Barranco de los Gomeros y del municipio, con el fin de identificar la distribución, jerarquía y articulación de los asentamientos. Solo desde esta combinación metodológica, que conjuga la profundidad estratigráfica y la amplitud espacial, creemos que puede comprenderse la complejidad de las poblaciones humanas que habitaron La Palma y, concretamente, Tijarafe.

En el contexto del Proyecto Occidente se han realizado varias campañas arqueológicas. Desde 2017 se han emprendido dos de excavación en la Cueva de las Mejoras (2017 y 2018); cuatro en la Cueva del Lomo de las Viñas I (2018, 2021a, 2021b y 2025); una de limpieza y prospección superficial con recogida de material en la Cueva del Granero I y II (2019); y cuatro de prospección superficial: una en el BIC del Barranco de los Gomeros (2018), y el resto en los lomos de Los Gomeros, Ruiz y El Jesús (2021), en la Costa de El Pueblo (2022) y, la última, en las cuencas de los barrancos de El Jesús y Aguatavar (2024).

Tras la excavación de uno de los sectores de la Cueva del Lomo de las Viñas I el año pasado, este verano toca volver a la prospección del territorio. Durante la campaña arqueológica, que durará todo el mes de julio, se llevará a cabo el reconocimiento del sector norte del municipio, concretamente los pagos de Aguatavar y Bellido.

Como en años anteriores, el Campus se desarrollará paralelamente a la campaña arqueológica del Proyecto Occidente y permitirá a los participantes conocer la metodología de prospección, que hace posible reconocer, identificar y registrar los yacimientos arqueológicos que aún se conservan en una determinada zona, de modo que su localización quede disponible tanto para las investigaciones que puedan realizarse como para las administraciones competentes, que tienen la obligación legal de gestionar y mantener ese legado.

Durante las dos semanas que dure el Campus, los participantes ayudarán al equipo técnico en todas aquellas labores que implica la prospección: reconocimiento del territorio, localización de yacimientos, registro de sus características físicas y de ubicación, análisis de las condiciones de conservación y patrimoniales, georreferenciación con GPS (para su integración en Sistemas de Información Geográfica), registro fotográfico general y del material arqueológico observado en superficie, recopilación de descripciones anteriores, etc. Toda esta información se recogerá en fichas de campo diseñadas específicamente en función del tipo de cultura material que caracteriza a los grupos humanos que ocuparon la Isla, para trasladarla posteriormente a una base de datos informatizada y vinculada a SIG.

El equipo técnico estará dirigido por los mismos componentes que, en campañas anteriores, han llevado a cabo las excavaciones y prospecciones en el resto del municipio: Francisco Pérez Caamaño y Javier Soler Segura, doctores en Prehistoria por la Universidad de La Laguna y especialistas en el análisis de territorios arqueológicos, junto a Agnés Louart, arqueóloga experta en manifestaciones rupestres, y Guillermo Pozuelo Gil, fotógrafo profesional con gran experiencia en este tipo de trabajos. Además, se contará con una importante red de colaboradores en las tareas de campo que vienen participando en el Proyecto Occidente desde 2017.